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LA Central Art Gallery
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LA Central Art Gallery

gallery.address

Kale Berria 5, 20001

Donostia / San Sebastián

gallery.openingHours

Viernes: 17:30-21:00 | Sábado-Domingo: 11:00-19:00

LA Central Art Gallery, referencia del arte contemporáneo en Gros.

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Gipuzkoan

María Castilla

La pintura de María Castilla se sitúa en una tradición bien reconocible, la del paisaje reinterpretado desde las vanguardias, pero lo hace desde una posición personal que evita tanto la literalidad como la nostalgia. Su trabajo no describe la naturaleza: la reconstruye. El hilo conductor de su obra es una síntesis entre percepción y estructura. La artista parte del paisaje, los montes de Guipúzcoa y la presencia constante del mar, como experiencia sensorial, pero lo somete a un proceso de depuración formal que remite claramente a lenguajes cubistas. La fragmentación del plano, la superposición de campos cromáticos y la simplificación de volúmenes generan una espacialidad construida, no naturalista. Sin embargo, a diferencia del cubismo analítico, Castilla no disuelve la realidad, sino que la reorganiza en clave emocional. En este punto emerge la dimensión expresionista de su pintura. El color no actúa como elemento descriptivo, sino como agente estructural y afectivo. Verdes ácidos, azules saturados o gamas quebradas protagonizan y configuran el ritmo interno de la obra, estableciendo tensiones y equilibrios que sustituyen a la perspectiva tradicional. El paisaje deja de ser un lugar para convertirse en un estado. Es significativo que la geometría no se imponga como un sistema rígido, sino como una herramienta flexible. Las formas, aunque sintetizadas, conservan una vibración orgánica que evita la frialdad constructiva. Hay en su pintura una negociación constante entre orden y fluidez, entre lo aprendido a través de su base teórica vinculada a la historia del arte y lo vivido. En sus escenas marítimas, la luz se disuelve en planos amplios que recuerdan ciertas soluciones postimpresionistas, mientras que en los paisajes interiores la estructura se vuelve más fragmentada, casi tectónica. En ambos casos, el resultado es una pintura que oscila entre la contemplación y la construcción intelectual. María Castilla no pinta el paisaje vasco lo traduce a un lenguaje propio donde el color es protagonista absoluto y la forma, un vehículo. Su obra revela una artista consciente de la tradición, pero no subordinada a ella; capaz de integrar referencias históricas en una práctica pictórica coherente, donde la naturaleza es, ante todo, una excusa para pensar la pintura.

gallery.mediumGrabado y estampación